La noche, con luminarias apenas encendidas,
atrasan mi paso, que de por si siempre fue
lento.
Alguien con un pájaro en los labios,
Me tortura, apurándome.
La burla trágica como un charco de sangre,
Se mete en el hueco de mi huesos…
Se reseca.
Hay en ese color espeso
Nieblas que no perdonan,
Ni cesan.
El pájaro sugiere libertad,
Yo soy un muro.
La noche una lagrima
De piedra.

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